Utopía, de Leo Bassi
 
 

Publicado el Martes 24 de febrero de 2009, a las 09:24

 
Utopía

Javier Álvarez – laRepúblicaCultural.es

Utopía es el nuevo espectáculo de Leo Bassi. Se trata de un texto crítico con nuestra sociedad y que nos llama a actuar. La obra comienza con la aparición de Bassi llevando su cabeza dentro de una caja de cartón y lanzando una advertencia a los espectadores de derechas que pueden haber acudido a ver la función sin saber muy bien con qué se van a encontrar. Les dice que sus ideas peligran, capaces de dar un vuelco debido a la vehemencia con la que él expondrá sus convicciones, todas ellas izquierdista, y que aún están a tiempo de abandonar la sala. También nos avisa que se trata de un guión en construcción, en el que están todas las ideas plasmadas, pero al que falta rodaje.

Prevenidos ya todos, se convierte en un ciego anticapitalista que celebra la crisis actual bebiendo cava. Con dicha excusa nos cuenta los antecedentes de la propia crisis, para insinuarnos delicadamente que los banqueros se han estado riendo de nosotros. Sabemos que la derecha conserva -mira hacia atrás- y la izquierda mira hacia delante -progresa-. Ante este panorama, con el derrumbe de la ideología neocon, es el momento de reaccionar; pero, ¿quién puede decir algo?, ¿dónde está el mensaje de la izquierda? Se ha perdido por el camino a la vez que las utopías socialistas. Bassi repasa la historia del siglo XIX, el momento de la ilustración y la curiosidad, para escarbar bajo tierra intentando recuperar con ilusión un pequeño hilo desde el que volver a tirar y tramar una revolución lúdica-social. Reivindica las utopías como necesidad, a la manera de las zanahorias atadas a un palo que nos lleven a hacer el mejor trayecto posible para la especie humana.

Excepcionales son las perlas sacadas del libro de Aznar Cartas a un joven español o los inventos para que las manifestaciones sean efectivas, ya que en nuestra sociedad son los medios de comunicación los que alteran la perspectiva social, magnificando o minimizando todo impacto según les convenga.

Hasta aquí un frontal intento de hacernos recapacitar. Llega el momento de la transformación ante el público para convertirse en un payaso blanco que tiene la inteligencia. Con algún toque circense final y mucha ternura nos pide que tengamos esperanza; que la historia es más larga de lo que podemos imaginar, desde los hombres y mujeres que pintaban en las cuevas paleolíticas; que nuestros actos tienen implicaciones lejanas, como efectos mariposa; que construyamos nuevas utopías para que puedan ser llamas ardientes con las que otras generaciones inicien las hogueras de las que surgirá el cambio social.

En resumen, cumple su objetivo y nos propone utopías frente a apatías.


Nota: La vida de Leo Bassi suele tratar de utilizar el simbolismo, pero remangándose para aplicarlo directamente sobre la realidad. En el 2004 organizó un acto ejemplar en la ciudad de Nápoles. Para acabar con la inabarcable basura que poblaba las calles de esta ciudad, en un solo día organizó un ejército de operarios para limpiarlas. Posteriormente, Bassi se encargó de empaquetar cuidadosamente toda la inmundicia en la central de correos de Nápoles y enviarles unos regalos a unos ilustres y muy estimados personajes: Berlusconi, Blair, Aznar, Bush y Sharon recibieron en sus domicilios particulares tan peculiares presentes.

Sinopsis

por Leo Bassi

Como el Fènix que renace de sus cenizas, la palabra Utopía ha vuelto a nuestro léxico político después de décadas de ostracismo. En el corto lapso de tiempo de unos meses, la caída del modelo económico ultraliberal y el descrédito total del sistema bancario que lo apoyaba ha creado un vacío ideológico que reabre el debate sobre la esencia de nuestra sociedad.

Este hecho, imprevisible cuando comencé a pensar en mi nuevo espectáculo, crea un marco sorprendente e inmejorable para apreciar la validez de los argumentos de la más ambiciosa de mis obras: UTOPÍA, una apología sin complejos de los verdaderos valores progresistas. No creo que mi acierto al elegir este tema sea sólo atribuible a la suerte.

Para mi el trabajo de un artísta es saber escuchar a la sociedad, buscar en la realidad las energías que fluyen y utilizar esta fuerza para impactar al público, reivindicando el protagonismo del Arte en el debate político: Desde "12 de Septiembre" en el que exploraba las razones del terrorismo, hasta "La Revelación", espectáculo donde critico el obscurantismo de la Iglesia Católica y de los monoteísmos, he querido devolver al bufón su antiguo derecho a opinar .

En UTOPÍA hay un argumento que he ido formando a lo largo de estos últimos años: La falta de pasión de todos los partidos de la Izquierda institucionalizada, no sólo en España sino en toda Europa.

Un mundo burocratizado, profundamente aburrido en su "centrismo" y que no inspira nada a las nuevas generaciones, creando una juventud huérfana de una esperanza política y sin rumbo y sin proyecto. No hay calamidad mas grande para una sociedad que no saber apreciar el idealismo y la vitalidad de sus jóvenes. Este deseo de castigar a los partidos "progres" tiene también otra causa, muy personal: la increíble experiencia humana que he vivido desde 2006 como diana de las iras de los ultracatólicos y de la extrema derecha por mis posiciones ateas.

En estos tres años he sufrido la intensidad del fervor y de la exaltacion de estos grupos constatando la diferencia abismal entre la entrega de unos y la apatía rutinaria de los otros. Un desfase francamente preocupante cuando uno descubre el peligroso esperpento de esas ideologias. Para hacerse una idea basta leer el libro neocon-franquista del sr Aznar: "Carta a un joven español". En un cierto modo "¡Utopía!" nace como respuesta a las tesis históricas y políticas del líder de la FAES.

Pero a medida que he ido profundizando en la extraña postracion de la izquierda actual, empezo a matizar mis acusaciones.

Sin anticipar las sorpresas de la obra, he encontrado razones objetivas y poderes ocultos que han obrado con determinacion para corromper y diluir los ideales que nacieron con LA ILUSTRACIÓN. Retomando el hilo de la verdadera historia de las utopías de los últimos dos siglos, hay que romper el condicionamento mental que nos hace renunciar a nuestros sueños e indicar un camino para volver a creer en nuestra capacidad de cambiar las cosas.

Quiero mostrar que vivir sin utopía es mal vivir y, así, despertar en el público el deseo de nuevos sueños. Hay también en UTOPIA propuestas concretas para un mundo mejor y hay ideas provocadoras, como la de poner en cuestión la utilización de la fecha cristiana del 2009 como tiempo universal, ofreciendo como alternativa el 74.300, datación de la primera obra de Arte encontrada en las paredes de cuevas.

Un cambio no sólo justificado por el respeto a otras culturas, sino tambien como excelente lección de humildad que ayuda a poner en su auténtica perspectiva el largo camino de la humanidad. El Tiempo y su percepción es un argumento que vuelve a menudo en el espectáculo. Es evidente que la utopía no es sólo un concepto en un contexto histórico o filosófico, sino que tiene, intrínsecamente, otra dimensión a la cual alude su propio nombre “U – TOPIA”: EL LUGAR QUE NO EXISTE.

Simboliza un espacio temporal diferente donde la vida transcurre en terminos más afines a la poesía que a la física. Por eso el PAYASO DE LA CARA BLANCA, con su su sabiduria antigua, su atemporalidad y su magia, es el encargado de abrir la puerta de la utopía. Un ser que posee una gran autoridad natural pero que rechaza el poder y las riquezas porque es un revolucionario genuino y pide la Luna.

Algunos piensan que hacer un espectáculo cómico hablando de utopías y "metiendo caña" al sistema político es un despropósito cuando la función de la comicidad es fundamentalmete hacer reír. Pero hay un público dispuesto a superar la risa convencional y a explorar todo su potencial filosófico como así demuestra la aceptación actual de la figura del payaso y particularmente la del BUFÓN como símbolo de una revolución posible.

Lo que es seguro es que ¡UTOPÍA! sorprenderá por la frescura de sus ideas escénicas y sobre todo, por su postura política sin complejos que anticipa con claridad la llegada de un Nuevo HUMANISMO RELATIVISTA, mal que le pese a la caverna conservadora.

  

 

 
 

 

 
IMÁGENES Y DATOS RELACIONADOS
 
Intérpretes: Leo Bassi y Mauro Sabbione
Autor: Leo Bassi
Asistente creativa: Laura Inclán
Música: Mauro Sabbione, Ruffus Wainwright y Erik Satie
Vestuario: Liza Bassi
Decorado: Ziga-Zaga y Liza Bassi
Vídeo: Fred Tort (Uthologic)

Fechas: Del 20 de enero al 8 de marzo de 2009
Horario: de miércoles a sábado 22:30 h, domingo 20:30 h
Lugar: Teatro Alfil
Dirección: C/ del Pez, 10 - 28004 Madrid
Entradas: 20 €. Venta de localidades en la taquilla del teatro y entradas.com, o en el teléfono 902 488 488. Para más información:
Teatro Alfil Leo Bassi Mauro Sabbione